Coliflor

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LA PARTE comestible de la coliflor es precisamente la inflorescencia de la planta antes de alcanzar su pleno desarrollo, formada por la reunión de miles de pequeñas florecillas todavía cerradas. Desde el punto de vista botánico, tanto la coliflor, como el bróculi y todas las coles, constituyen variedades de una misma especie.

Los agricultores consiguen el inmaculado color blanco de la coliflor, uniendo por encima de la mata las verdes hojas que la rodean, de forma que impidan la entrada de luz solar.

Cuando se permite que los rayos de sol alcancen la inflorescencia, se obtienen coliflores de diversos colores según la variedad: verde (como el romanesco), debido a la presencia de clorofila, o morado, causado por su contenido en antocianinas.

 

Propiedades e indicaciones

La coliflor contiene pequeñas cantidades de hidratos de carbono y de proteínas, y prácticamente nada de grasas. Contiene provitamina A (beta-caro-teno), vitaminasB, C y E, destacando especialmente la C con 46.4 mg/l OO g. En cuanto a minerales, es muy rica en potasio y baja en sodio; contiene cantidades significativas de calcio, magnesio, fósforo y hierro.

La coliflor es una hortaliza rica en oligoelementos, tales como el cromo, cinc, magnesio, cobre y selenio.

Al igual que las otras plantas de la familia de las Crucíferas, 1a coliflor es muy rica en sustancias anticancerígenas pertenecientes al grupo de los elementos fitoquímicos; de ahí su utilidad como preventiva del cáncer.

Las aplicaciones medicinales de la coliflor, son las siguientes:

  • Afecciones digestivas: La coliflor es una excelente portadora de vitaminas, minerales y oIigoelementos, que tonifica las funciones digestivas. Actúa sobre el conducto digestivo en su conjunto, desde el estómago hasta el colon. Por su buena digestibilidad, superior a la de otras coles, es muy recomendable en la dieta de los enfermos del estómago (gastritis, úlcera, dispepsia). Actúa como un normalizador del tránsito intestinal, tanto en caso de estreñimiento como de descomposición o diarrea, o del intestino; por lo cual está indicada en caso de estreñimiento, colitis y diverticulosis.
    La coliflor es, junto con la zanahoria y los espárragos, una de las primeras hortalizas que debe darse a los enfermos después de una afección aguda, como
    una gastritis o una gastroenteritis.

  • Afecciones cardiocirculatorias: Debido a su escasez en sodio, su abundancia en potasio y su práctica carencia de grasas, la coliflor es uno de los alimentos más apropiados para los enfermos del corazón y del sistema circulatorio. No debe faltar en la mesa de los cardiópatas, de los hipertensos y de los que sufren de arteriosclerosis en cualesquiera de sus manifestaciones.

  • Obesidad y diabetes: La coliflor aporta una cantidad mínima de calorías: tan solo 28 Kcal / 100 g, y sin embargo produce sensación de saciedad. Hervida o cocinada al vapor, la coliflor constituye una cena ideal para los que deseen adelgazar y para los diabéticos, debido a su escaso contenido en hidratos de carbono.

  • Afecciones renales: La coliflor es diurética y depurativa, pues facilita la eliminación del exceso de agua retenida en los tejidos (edemas) y de sustancias de desecho como la urea. Su uso conviene en caso de insuficiencia renal, artritismo, gota, edemas de causa renal y cálculos renales.

  • Afecciones cancerosas: En los últimos años se están realizando investigaciones, tanto de tipo estadístico como experimental, que demuestran la acción anticancerígena de la coliflor, el bróculi, el repollo y otras plantas de la familia de las Crucíferas. Esta acción se debe a dos tipos de elementos fitoquímícos: los glucósidos sulfurados y los derivados de los indoles. Administradas por vía oral, ambas sustancias son capaces de impedir la formación de tumores malignos en animales de laboratorio a los que previamente se les han aplicado sustancias carcinógenas como el benzopireno.
    Así pues, su uso abundante se recomienda a las personas con mayor riesgo de padecer enfermedades cancerosas, ya sea por causas hereditarias, por haber consumido tóxicos como el tabaco, o por otras razones. Igualmente, aquellos que ya han sido diagnosticados de algún tipo de tumoración, y están en tratamiento, deberían incluir todos los días en su dieta alguna hortaliza de la familia de las Crucíferas: por ejemplo, coliflor, bróculi, repollo o rábano.

 

 

  1. Cruda en ensalada, cuando está tierna.

  2. Cocinada en sus muchas preparaciones culinarias: hervida, cocinada al vapor (estas dos son las formas más sanas de prepararla), asada, frita, estofada, gratinada.

 

Preparación de la coliflor

  1. Cortar la base de la coliflor con un cuchillo grande.

  2. Las hojas verdes protectoras pueden usarse como verdura, aunque hay quien prefiere eliminarlas.

  3. Cortar los pequeños ramos de inflorescencias que forman la coliflor.

  4. Lavar esos fragmentos de coliflor bajo un chorro de agua.

  5. Se puede tomar cruda, o bien cocinarla de diversas maneras.

 

Precauciones

Aunque la coliflor se recomienda en las afecciones gástricas e intestinales, su uso debe restringirse en los siguientes casos:

  • Colelitiasis (piedras en la vesícula), debido a que puede producir pesadez y dispepsia de tipo biliar.

  • Flatulencias intestinales: La coliflor aumenta la producción de gases intestinales en personas propensas, debido a su abundante contenido en celulosa.
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